Quién te crees que eres
Opinión

¿¿Quién te crees que eres??

Este 2020 y su esbirro vírico nos han cogido por las solapas y nos han dicho: “Mira, te comento: ¿¿Quién te crees que eres??”. La verdad es que este batacazo ha sido perfecto para que nos cuestionemos cosas. Sobre todo para recordarnos a nosotros mismos porque estamos donde estamos y quién hace posible que nos mantengamos allí.  

Después de quitar mucha paja y separar el grano. Después de intentar desbrozar lo que no es esencial podemos decir pocas cosas de quienes somos. Pocas cosas pero creemos que son muy importantes.

La pasión por lo que hacemos y por el producto es nuestro motor

La pasión es ese intangible que nos diferencia de otros modelos de negocio como las grandes empresas de bebida y alimentación.

En ese sentido, nuestra pasión en El retrogusto es mío, desde el principio ha sido por el vino y la cerveza de calidad. Ambos productos los consideramos complementarios. La pasión va unida y es azuzada por una vida entera de formación. Analizamos las tendencias del mercado: probamos nuevos estilos de cerveza, traemos vinos naturales, aceptamos y abrazamos nuevas formas de hacer y pensar.

La pasión también es la responsable de que nos queramos trascender a nosotros mismos. Que queramos que nuestra pasión sea también la pasión de otros.

Queremos que sea también la pasión de otros

Hay que aprovechar esta oportunidad de parar el cronómetro y de repensar cuales son los valores que nos identifican y nos hacen fuertes. Estos, principalmente, pasan por reforzar el consumo lento de calidad frente al consumo rápido y de cantidad. Beber menos para beber mejor. Esto último supone muchas veces no sucumbir a los cantos de sirena de la novedad, ni a los ritmos alocados o exigencias del mercado.

El tipo de producto que defendemos se escapa de la lógica imperante del consumo rápido y barato. En ocasiones es tan diferente que el cliente necesita un periodo de familiarización con él. Para ello necesitamos invertir tiempo en hacer pedagogía y explicar el producto. Esa es la razón por la que una pata importante de nuestro negocio son las catas y el trato directo con el cliente.  En resumen: vamos despacio porque vamos lejos.

Somos pequeños y locales y dependemos de otros que también son pequeños y locales

Si no cuidamos el tejido productivo local poco importarán nuestras motivaciones o declaraciones de intenciones. Formamos parte de una cadena más grande y si falla un eslabón todos nos vemos resentidos.

Buscamos que se valore el trabajo de todas las personas involucradas. Ya sean éstas agricultores, bodegas, cerveceras, distribuidores, transportistas y, obviamente, el nuestro. Queremos que los agricultores perciban un precio adecuado por su uva. Queremos que las pequeñas cerveceras sigan produciendo cerveza de calidad. El precio final seguramente sea mayor que en una gran cadena, pero será justo.

Por eso también le damos tanta importancia a las historias que hay detrás de cada producto. Porque creemos que detrás de cada producto hay una pasión parecida o superior a la nuestra. Y contándolas dotamos de ese intangible que hace diferente y único a cada producto.

Cuando pase todo esto y nos pregunten “¿¿Quién te crees que eres??”, lo tendremos MUY CLARO.

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