Buff… (Suspiro de alivio)
Todo apunta (aunque no nos fiamos del todo) a que acaba un año que parecía interminable. Y ya son cuatro los que llevamos abiertos aportando nuestro granito de arena. Cuatro años “haciendo barrio” con El retrogusto es mío. Llega diciembre y se acercan estas fechas de celebraciones y volvemos a participar en el Concurso de Promoción Comercial del Valle de Egüés. Bueno, este año no se llama así, este año es el Concurso de Escaparates de Navidad. Sea como fuere, y porque somos muy cabezones, aquí estamos de nuevo.
Motivados a pesar de todo
Ha llovido bastante desde nuestro primer año 2016 en el que ganamos el primer premio en el apartado de comercio de hostelería. Y todavía nos dura el espaldarazo de ánimo que el año pasado nos dio el tercer premio del certamen. Así que no teníamos razones para no intentar endulzar un poco este año de mierda que ha sido bastante difícil para todos.
En este 2020, la situación pandémica nos ha obligado a renovarnos y reinventarnos como negocio. El largo cierre que sufrimos en Marzo nos empujó a reforzar nuestra parte de comercio on-line. La tienda on line se convirtió, literalmente, en nuestro salvavidas.
De lo físico a lo virtual
Esa es la razón que explica que este año nuestra propuesta de escaparate para el Concurso se centre en lo virtual. Básicamente también porque este año 2020 nos ha obligado a todos a vivir en un mundo más virtual que físico. Con esa idea en la cabeza nos parecía muy oportuno crear un escaparate diferente. De esta forma conseguimos que cada día el escaparate te enseñe una parte nueva de lo que hacemos y de lo que somos.
El Retro virtual
¿Y cómo hacemos eso? Se nos ocurrió que era una buena idea (sí, estamos un poco locos) crear un código QR gigante y dinámico. Es dinámico porque cada día de estas fiestas te remite a una sección diferente de nuestra oferta y producto. Los clientes podéis interactuar diariamente con la instalación y beneficiaros de ésta accediendo a contenidos de nuestro blog y ofertas exclusivas.
Otra parte importante es que esta instalación se elabora reciclando nuestro propio producto. Así, el QR se compone de tapas de latas de cerveza, cinta aislante y poco más. La parte más decorativa la veréis en el otro ventanal, ahí veréis mensajes encerrados en latas.
¡¡¡Os presentamos el Retro virtual!!!
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