En las navidades de 2018 el Retrogusto vistió el local con cientos de grullas que se inspiraban en la conocida historia de la niña japonesa Sadako. Todavía quedan algunas de ellas decorando el cristal del escaparate principal porque, más allá de ser parte de una evocadora y bella historia, se trata de un elemento decorativo muy chulo y que nos costó mucho esfuerzo.
La leyenda de las mil grullas
La historia cuenta que Sadako fue una niña sobreviviente de la bomba que arrasó Hiroshima y que supuso la antesala del fin de la Segunda Guerra Mundial. Además de una de las acciones más ignominiosas pertrechadas por nuestra especie. Desafortunadamente, aunque sobrevivió, Sadako no tardó en desarrollar una leucemia galopante que acabaría quitándole la vida. Un tiempo antes, cuando estaba convaleciente en el hospital, la que fuera su compañera de habitación le animó a poner en práctica una conocida leyenda de su país. La leyenda de las mil grullas consistía en que si alguien era capaz de hacer mil grullas de origami se le era concedido su mayor deseo.
Una historia con un final agridulce
Sadako removió cielo y tierra para conseguir papeles para conseguir su objetivo. Su objetivo que cambió de, primero, curar su enfermedad a, después de recapacitar, pedir la curación de todos los niños afectados por la bomba y alcanzar la paz mundial. Está claro que sus deseos no se cumplieron pero su historia se quedó grabada en el imaginario colectivo. La historia de Sadako se convirtió una oda al pacifismo y un recordatorio de los horrores que es capaz de alcanzar el ser humano.
No hace falta que te vayas a Hiroshima si quieres conocer la historia
Sadako cuenta con una estatua conmemorativa en su ciudad de nacimiento también conocida como Monumento a la Paz de los Niños. Pero si no quieres irte tan lejos y te pasas por el Retro puedes ver lo que queda de nuestro modesto homenaje. Es más, a nada que se lo pidas a Mikel, te hará encantado un rápido y ameno tutorial de grullas para que tú empieces a hacer tus 1000 grullas y pedir tu mayor deseo.
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