Somos el equipo del Retro. Elegimos lo que servimos y vendemos con un criterio propio. Nos importa lo que hay en la botella, quién lo elabora y cómo llega hasta aquí. Este manifiesto recoge nuestra manera de entender el vino, la cerveza y el trabajo que hacemos alrededor de ambos.
1 — Tenemos nuestros gustos. Y mucha curiosidad.
Nos han dicho muchas veces que somos raros. Puede ser. Nos mueve lo que nos gusta y nos interesa, aunque a veces nos lleve por caminos poco transitados. Seguimos probando, aprendiendo y cambiando de opinión cuando encontramos motivos.
2 — Aquí caben el vino y la cerveza.
Desde el principio hemos apostado por ambos. Los consideramos complementarios e intentamos dedicarles la misma atención: hay diversidad, cultura y mucho trabajo por descubrir en los dos.
3 — Nos interesa lo que se está haciendo.
Probamos nuevos estilos, exploramos elaboraciones y escuchamos otras formas de entender el vino y la cerveza. Las tendencias nos dan pistas; después nos toca probar y decidir qué tiene sentido en nuestra selección.
4 — Apostamos por lo cercano sin dejar de mirar lejos.
Nos importa tener cerca a quienes elaboran y apoyar a los pequeños proyectos de nuestro entorno. También disfrutamos descubriendo lo que se hace en otros lugares. Valoramos especialmente las prácticas que cuidan el suelo, el paisaje y los recursos.
5 — Queremos conocer a quienes están detrás.
Siempre que podemos, hablamos con las personas que elaboran lo que vendemos. Nos interesa entender sus decisiones, sus dificultades y lo que quieren conseguir. Conocer su trabajo nos ayuda a elegir y a contarlo mejor, con información contrastada y sin adornar los proyectos con cualidades que no podemos acreditar. Cuando algo no lo sabemos, lo decimos.
6 — Hay trabajos que merecen continuidad.
Valoramos a quienes recuperan viñas, conservan variedades y cuidan la biodiversidad del viñedo. También a las cerveceras que defienden sus recetas, sus ingredientes y su independencia. Queremos contribuir a que esos proyectos puedan seguir adelante.
7 — Nuestro criterio decide.
Las denominaciones, las certificaciones, los puntos y los premios aportan información, pero no deciden por nosotros. Al elegir lo que ofrecemos, valoramos el producto y la coherencia entre lo que sus elaboradores cuentan y lo que hacen. Al recomendarte, escuchamos tus gustos, tu curiosidad y tu presupuesto. Lo que nos entusiasma no tiene por qué gustarte a ti.
8 — Nos gusta compartir lo que sabemos.
Las variedades, los ingredientes y las elaboraciones importan. También las personas, los lugares y las decisiones que han dado forma a cada vino o cerveza. Compartimos ese conocimiento y las historias que una ficha técnica no explica para ayudarte a descubrir y elegir por ti mismo. Aquí puedes preguntar sin sentirte examinado y disfrutar sin tener que demostrar cuánto sabes.
9 — Elegir bien es solo una parte del trabajo.
Cuidamos el almacenaje, la conservación y el estado de lo que vendemos. Prestamos atención a las añadas y al momento de consumo de cada producto. Nuestro trabajo continúa hasta que llega a tus manos.
10 — Detrás de cada precio hay trabajo.
Agricultores, bodegas, cerveceras, distribuidores, transportistas y quienes te atendemos formamos parte del mismo recorrido. Defendemos precios que permitan remunerar ese trabajo y dar continuidad a los proyectos. También al nuestro.
